Ciencia y tecnología
Surgen las primeras críticas al nuevo navegador de Internet de Google
Chrome presenta desventajas en el manejo de los códigos Flash, por haber sido diseñado para mejorar el uso de JavaScript, así como la ausencia de algunos botones a los que estamos acostumbrados. Sin embargo, por haber sido lanzado en versión beta, se espera más de este.

Chrome es bastante menos pesado que los demás navegadores, tanto en instalación como navegación. (Reuters)
Aún así, el análisis de Peter Svenson revela que esta versión “beta”, o preliminar, no alcanza completamente los objetivos de Google, y se ve superada ampliamente por la última versión del Internet Explorer de Microsoft.
Chrome es un reto al navegador de Microsoft, empleado por tres cuartas partes de los usuarios de la internet. Pero pudiera ser considerado también un reto al paquete de programas Microsoft Office, porque lo que Google quiere realmente es hacer de su navegador una plataforma estable y flexible capaz de cumplir con todas las funciones que queremos realizar con una computadora, desde procesador de texto hasta correo electrónico, pasando por editor de fotografías.
Para fortalecer ese esfuerzo, Chrome fue diseñado para mejorar la forma en que otros navegadores lidian con JavaScript, una de las tecnologías usadas para hacer las páginas web más interactivas y similares a software de computadoras. Los programas de Google de procesador de texto y hojas de cálculo en la internet usan esa tecnología, pero también se la usa ampliamente en la red para hacer cosas menos sofisticadas, como menús.
A primera vista, el enfoque de Google en JavaScript tiene sentido. JavaScript puede devorar el poder procesador de una computadora y, si es mal usado por un sitio en la red, puede cerrar el navegador. Una de las cosas que Chrome promete es que si una de las lengüetas del navegador se cierra, no va a cerrarse todo el programa.
Chrome tiene además algunas diferencias cosméticas con Explorer y Firefox, como poner las lengüetas al tope de la página. Eso está bien, pero es el comportamiento del navegador lo que importa realmente. Y es allí que el enfoque de Chrome en JavaScript resulta equivocado.
Aunque JavaScrip absorbe una enorme parte del poder de la computadora, otra tecnología empleada para hacer más interactivas las páginas de Internet, Flash, es aún más absorbente. Es la tecnología usada para mostrar los videos en YouTube, entre otras cosas.
En Firefox, Flash consume tanto poder que meramente tener una página de YouTube abierta, aún sin ver un video, afecta el comportamiento del procesador. Eso es imperdonable en un navegador, pero Firefox tiene un añadido que le permite al usuario “apagar” Flash y recuperar estabilidad.
En Chrome, el consumo de poder por Flash no es tan grande, pero aún así es enorme. Y a diferencia de Firefox – y quizás porque aún está en etapa beta – no tiene un añadido que resuelva el problema.
La nueva versión de Explorer, a cambio, lidia con Flash de forma ultraeficiente, y el programa apenas afecta el poder de la computadora

